- La política de aranceles globales impulsada por el presidente de Estado Unidos, Donald Trump, sufrió un fuerte revés luego de que la Corte Suprema de Justicia de ese país dictaminara que el Ejecutivo había excedido sus competencias al aplicarlos.
El mandatario estadounidense reaccionó pocas horas después cuestionando a los magistrados y anunciando un nuevo arancel global de 10% basado en una legislación distinta.
En una comparecencia desde la Casa Blanca, Trump calificó la sentencia de la Corte Suprema de «profundamente decepcionante». Dijo que sentía vergüenza por «ciertos miembros del tribunal por no tener el valor de hacer lo que es correcto para nuestro país».
El fallo de este viernes fue adoptado en una votación de seis contra tres en la cual el máximo tribunal rechazó que Trump hubiera empleado una ley destinada a situaciones de emergencia nacional para aumentar los aranceles a decenas de países.
La Casa Blanca impuso esos aranceles en abril argumentando que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) facultaba al presidente para hacerlo, pero la Corte Suprema dictaminó que esa interpretación no era correcta y que al aplicarla el Ejecutivo estaba invadiendo las competencias del Congreso.
El fallo se aplica a los aranceles impuestos por Trump el 2 de abril de 2025 durante el llamado del «Día de la Liberación», pero no a los aranceles individuales que ha impuesto a países o productos específicos.
En aquel momento, el mandatario estadounidense impuso aranceles recíprocos a decenas de países alrededor del mundo, incluyendo a las mayores economías del planeta, a las que acusó de aplicar prácticas comerciales injustas hacia EE.UU.
Los aranceles anunciados ese día implicaban el cobro de un impuesto de mínimo 10% a todas las importaciones que entraran a EE.UU. y afectaban a la mayoría de los países de América Latina.
El fallo de este viernes deja sin cobertura legal a gran parte de los aranceles recíprocos anunciados en abril, y también otros impuestos por EE.UU. a países como México, Canadá y China, bajo el argumento de que son responsable del tráfico a territorio estadounidense de drogas ilícitas como el fentanilo.
Aparentemente estos aranceles serán sustituidos por el nuevo impuesto global de 10% que anunció Trump este viernes.
El mandatario negó que para imponer este nuevo arancel global necesite autorización del Congreso, alegando que ya dispone de esa autoridad gracias a las secciones 232 y 301, en referencia a leyes estadounidenses que permiten la adopción de aranceles o cuotas sobre las importaciones si se considera que estas amenazan la seguridad nacional, así como en casos en los que EE.UU. hace frente a prácticas comerciales injustas.
Michelle Fleury, corresponsal de negocios de la BBC en Nueva York, destaca que la Ley de Comercio de 1974 -una de las normas aplicables- permite al presidente aplicar aranceles de hasta 15% a todos los países por un lapso de hasta 150 días, antes de requerir la autorización del Congreso.
Trump ha sido durante años un defensor de los aranceles.
El mandatario estadounidense argumenta que estos impuestos sobre las importaciones impulsarán la industria manufacturera estadounidense. Sin embargo, dentro de la comunidad empresarial, así como entre sus adversarios políticos, muchos rechazan esta idea.

