- El Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció la aplicación de una cuota antidumping del 17.09% a las importaciones mexicanas de jitomate, luego de oficializar la terminación del acuerdo comercial firmado en 1996 que permitía la entrada de este producto sin aranceles.
Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Economía, indicó en entrevista radiofónica que continúan las negociaciones con autoridades estadounidenses para revertir esta medida y otras similares. Por ahora, el nuevo arancel ha entrado en vigor.
El funcionario reconoció que será necesario insistir en la negociación de un nuevo acuerdo, y que la medida tendrá efectos inmediatos en el mercado estadounidense, lo cual podría fortalecer la posición de México en futuras conversaciones para reducir o eliminar el gravamen.
En un comunicado conjunto con la Secretaría de Agricultura, la Secretaría de Economía calificó la medida como injusta y contraria a los intereses de productores mexicanos, además de perjudicial para la industria de Estados Unidos. Ambas dependencias resaltaron que el posicionamiento del jitomate mexicano en el mercado estadounidense se debe a su calidad, y no a prácticas desleales.
Por su parte, el Departamento de Comercio afirmó que, si bien México sigue siendo uno de sus principales aliados, los agricultores estadounidenses han sido afectados por prácticas de dumping que reducen el valor de productos como el tomate. Este cambio, afirmaron, responde a las políticas comerciales del presidente Trump hacia México.
En 1996, la industria estadounidense de jitomates frescos solicitó una medida cautelar al alegar que las importaciones mexicanas causaban daño mediante dumping, es decir, la venta de productos a precios inferiores al del mercado local o por debajo del costo de producción. Desde entonces, se firmaron cinco acuerdos de suspensión (1996, 2002, 2008, 2013 y 2019), mediante los cuales México se comprometía a vender por encima de un precio mínimo y a eliminar al menos el 85% del dumping detectado.
En abril, Estados Unidos había anunciado una cuota compensatoria del 21.9%, que debía entrar en vigor el lunes pasado. Sin embargo, según fuentes del sector y de la Secretaría de Economía, el Departamento de Comercio no notificó a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) para su aplicación. Más tarde ese mismo día, la dependencia oficializó la salida del acuerdo y la imposición del nuevo arancel.
Ebrard destacó que México es el principal proveedor de productos para Estados Unidos, superando incluso a China, Alemania y Japón juntos, lo cual representa una ventaja estratégica para la economía nacional. No obstante, reconoció que la relación bilateral estará marcada por tensiones constantes mientras Donald Trump continúe en la presidencia.
Finalmente, mencionó que el arancel general del 30% anunciado recientemente guarda similitudes con las tarifas del 25% que se propusieron en enero sobre todas las exportaciones mexicanas. El funcionario adelantó que mañana comenzarán los trabajos con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos para mantener el acuerdo vigente y explorar nuevas medidas conjuntas. “Se requiere firmeza y paciencia para negociar”, concluyó.

